El estrés surge de resistirse a lo que nos incomoda, igual que el Ego, se alimenta del deseo de querer controlar. El conflicto está dentro de nosotros.

La solución consiste en cambiar el sistema de pensamiento, en cambiar de actitud, eligiendo amar la vida, y entregándonos al 100%. Esto incluye un campo de energía llamado humor, que contiene la capacidad de reírnos de nosotros mismos y de la propia naturaleza de la vida, de amar y reírnos de todo.

El comienzo de la transformación consiste en tomar conciencia de que nosotros mismos somos la fuente de nuestras experiencias, y, desde ahí, comprender que somos mucho más que un cuerpo y permitiendo que la vida ocurra a través de nosotros.